Zonificación de la calefacción: cómo adaptar el sistema al uso de cada ambiente
Tanto en radiadores como en piso radiante, dividir la instalación en diferentes sectores permite controlar cada parte de la vivienda de forma independiente.
No todos los ambientes se utilizan durante los mismos horarios ni necesitan necesariamente la misma temperatura.
Una correcta zonificación permite adaptar el funcionamiento de la calefacción al uso real de la vivienda.
Una división habitual: zona día y zona noche
Una de las configuraciones más simples consiste en separar la vivienda según los momentos en que normalmente se utilizan sus ambientes.
Living, comedor y cocina
Ambientes donde generalmente se concentra la actividad cotidiana durante el día.
Dormitorios
Sectores vinculados principalmente al descanso y al uso nocturno.
Zona de esparcimiento
Quincho, playroom o ambientes que pueden utilizarse durante el día, pero no necesariamente todos los días.
La cantidad de zonas depende de cómo se utiliza la vivienda
Día y noche es solamente una forma posible de organizar la instalación.
Dependiendo de la distribución de la casa, también pueden separarse plantas completas, sectores sociales, áreas de esparcimiento o ambientes de uso eventual.
Cada zona puede tener su propio termostato
Una vez definida la sectorización, cada zona puede contar con un termostato independiente.
Esto permite que la zona día, la zona noche o un sector de esparcimiento trabajen con temperaturas diferentes según su uso.
Los termostatos también pueden trabajar en conjunto
Cuando la instalación lo requiere, los distintos termostatos pueden vincularse mediante una central de zonas.
Esta central recibe la demanda de cada sector y coordina el funcionamiento del sistema según las necesidades de cada zona.
De esta manera, la calefacción deja de funcionar necesariamente como un único bloque.
También se pueden programar horarios y temperaturas
Los termostatos programables permiten establecer diferentes temperaturas según el momento del día.
Por ejemplo, durante la noche puede priorizarse el sector de dormitorios y reducirse algunos grados la temperatura de los ambientes sociales.
Durante el día esa lógica puede invertirse, y los sectores de uso eventual pueden mantenerse con una temperatura menor hasta que sea necesario utilizarlos.
¿Hace falta apagar completamente las zonas que no se utilizan?
No necesariamente.
En muchos casos puede resultar más práctico reducir algunos grados la temperatura en lugar de apagar por completo un sector.
De esta manera, cuando vuelva a utilizarse, el ambiente parte de una temperatura más cercana a la deseada y no necesita recuperar una diferencia tan grande.
Cuánto conviene reducir, durante cuánto tiempo y cómo influye esto en el consumo depende del tipo de calefacción y de la dinámica de uso de la vivienda.
Ese análisis merece tratarse por separado, especialmente porque los tiempos de respuesta de un sistema de radiadores y de un piso radiante no son iguales.
Zonificar es tener más control sobre la calefacción
Separar una vivienda en zonas permite adaptar mejor el sistema a los distintos usos y horarios.
Día, noche, esparcimiento u otras combinaciones: la cantidad de sectores dependerá de las características de cada obra.
En Riscalda evaluamos la distribución y el uso previsto de los ambientes para organizar la instalación y los elementos de regulación necesarios.
¿Estás planificando un sistema de calefacción?
Podemos evaluar las condiciones de la obra y preparar una propuesta de ejecución para calefacción por radiadores o piso radiante.
SOLICITAR COTIZACIÓN